El crecimiento de los viajes internacionales entre los peruanos también plantea nuevos desafíos. Revisar documentos, conocer las condiciones del destino y contar con asistencia ante una eventualidad son hoy parte de la planificación.
Viajar al extranjero ya no empieza únicamente con la compra de un pasaje. Para muchos peruanos, la preparación también incluye revisar el clima del destino, conocer los requisitos de ingreso, verificar las condiciones de alojamiento y transporte y, sobre todo, anticipar qué hacer frente a un imprevisto.
El contexto refleja esta nueva realidad. De acuerdo con cifras del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur), entre enero y marzo de 2026, 942.777 peruanos residentes salieron del país por turismo, una cifra 5,2% mayor a la registrada durante el mismo periodo de 2025 y 9,1% superior a los niveles previos a la pandemia.
La tendencia también muestra una marcada preferencia por los destinos de la región. Durante el primer trimestre del año, el 64,6% de los peruanos que viajaron al extranjero por turismo eligió algún país de Sudamérica. Chile, Bolivia y Colombia estuvieron entre los destinos más visitados, mientras que Estados Unidos y España también destacaron en el ranking general.
Prevenir también es parte del viaje
Una consulta médica, la cancelación de un servicio, un cambio en el itinerario o la pérdida de una maleta pueden ocurrir tanto durante una escapada de pocos días como en unas vacaciones de varias semanas. Por ello, la prevención debería formar parte de la planificación independientemente de la duración o distancia del viaje.
“La prevención no consiste en viajar pensando que algo saldrá mal, sino en saber cómo actuar si ocurre. Contar con información, documentos accesibles y asistencia permite resolver un imprevisto sin que este termine afectando toda la experiencia”, señala Alfonso Calzado, CEO de IATI Seguros.
Antes de salir del país, algunas recomendaciones básicas pueden marcar la diferencia. Entre ellas se encuentran revisar la vigencia del pasaporte y los requisitos migratorios del destino, consultar las condiciones climáticas y sanitarias, y mantener copias digitales de documentos importantes.
También es recomendable revisar con anticipación las políticas de cambios y cancelaciones de vuelos, alojamientos y otros servicios contratados. A esto se suma conocer qué alternativas de atención médica existen en el destino y cuáles son los canales de asistencia disponibles en caso de emergencia.
Una cobertura acorde al tipo de viaje
No todos los viajes presentan las mismas necesidades. Una escapada urbana, unas vacaciones familiares, un viaje de negocios o un itinerario que incluya actividades deportivas pueden requerir diferentes niveles de asistencia.
Por eso, al contratar un seguro de viaje, es importante revisar las condiciones de la cobertura y comprobar que respondan realmente al tipo de experiencia que se realizará. Más que sumar un trámite a la lista de pendientes, se trata de conocer de antemano qué situaciones están contempladas y cómo solicitar ayuda si fuera necesario.
Con el crecimiento de los viajes internacionales, la planificación empieza a incorporar una nueva dimensión: no solo decidir dónde ir, sino también contar con las herramientas necesarias para responder si el plan cambia.
La prevención, en ese sentido, no busca anticipar problemas, sino reducir su impacto. Tener la documentación en orden, conocer las condiciones del destino y contar con asistencia adecuada permite que un imprevisto sea solo eso: un momento inesperado dentro del viaje y no aquello que termine definiéndolo.









