La edición número 42 de Casa FOA en Buenos Aires tendrá como sede al histórico Palacio Molina, una construcción de 1890 vinculada al legado industrial de Alpargatas. En octubre, más de 5.700 m² serán intervenidos por arquitectos, interioristas, paisajistas y artistas, en una propuesta que combina patrimonio, innovación y nuevas formas de habitar.
La historia industrial de Buenos Aires volverá a encontrarse con el diseño contemporáneo. En octubre de 2026, Casa FOA instalará su edición número 42 en el Palacio Molina, un histórico edificio ubicado en el barrio de Barracas que alguna vez formó parte del complejo fabril de Alpargatas y que hoy se prepara para iniciar una nueva etapa.


La elección de la sede continúa una de las principales características de Casa FOA desde sus primeras ediciones: convertir construcciones con historia y espacios en transformación en plataformas para explorar las nuevas tendencias de la arquitectura, el interiorismo y el paisajismo. La edición 2026 ocupará más de 5.700 m² y contará con 42 espacios intervenidos por profesionales y artistas.
“Para este 2026 en Buenos Aires, elegimos un edificio histórico del sur de la Ciudad, junto a Ges Desarrollos en toda la restauración, y Achaval Cornejo como comercializador”, explican Marcos Malbrán y Juan Blas Fernández, director y gerente general de Casa FOA. La construcción, que data de 1890, es considerada una pieza significativa de la arquitectura industrial porteña y se encuentra en proceso de puesta en valor.
Un nuevo capítulo para el Palacio Molina
Ubicado sobre la Avenida Regimiento de Patricios, el Palacio Molina forma parte de un sector de Barracas profundamente ligado al desarrollo fabril de Buenos Aires. El edificio fue una de las sedes de la Fábrica Argentina de Alpargatas, compañía fundada en 1885 por Juan Echegaray y Robert Fraser, que llegó a ocupar varias manzanas y se convirtió en uno de los grandes motores industriales del barrio.
Su arquitectura responde a la lógica funcional de las construcciones industriales de fines del siglo XIX: ladrillo a la vista, grandes ventanales y una estructura pensada para soportar la actividad productiva. Sus fachadas incorporan además elementos de inspiración renacentista, como pilastras, arcos y cornisas de ladrillo.
Con el paso del tiempo, el conjunto fue ampliándose y adaptándose a nuevas necesidades. En la década de 1930 se incorporaron nuevas construcciones en hormigón armado, dando forma a un complejo que fue creciendo junto con la actividad de Alpargatas.
Ahora, más de un siglo después, esa arquitectura vuelve a convertirse en punto de partida para pensar el futuro.
Del patrimonio industrial al diseño contemporáneo
La restauración del Palacio Molina está a cargo del arquitecto Fernando Barenboim, CEO de GES Desarrollos, quien ya había participado en la reconversión de Molina Ciudad, también en Barracas, cuando Casa FOA realizó allí su edición de 2012.
La nueva intervención forma parte de un proyecto urbano de mayor escala que busca integrar el edificio histórico con nuevos usos residenciales, comerciales y de servicios. El desarrollo contempla un lote de 12.765 m² y una superficie total de 58.161 m², con lofts, estudios, oficinas, residencias, estacionamientos, un atrio interior gastronómico y amenities.


Antes de que este nuevo capítulo urbano tome forma definitiva, el Palacio Molina abrirá sus puertas para convertirse en una gran plataforma de experimentación.
42 espacios para imaginar nuevas formas de habitar
La propuesta de Casa FOA 2026 reunirá a arquitectos, diseñadores de interiores, paisajistas y artistas en un recorrido que explorará distintas maneras de vivir y relacionarse con los espacios.
Cocinas, livings, vestidores, baños, dormitorios para adultos y niños, playrooms y espacios de wellness formarán parte del recorrido. A ellos se sumarán áreas exteriores, propuestas de paisajismo e instalaciones artísticas.
“Cada ambiente será una experiencia de materiales, paletas de color, texturas y soluciones marcadas por la innovación”, señala la arquitecta Catalina Ulloa, integrante del equipo de la edición 2026.


La propuesta busca que cada espacio dialogue con la arquitectura existente y, al mismo tiempo, plantee nuevas preguntas sobre el habitar contemporáneo. El resultado será un encuentro entre la memoria del edificio y las posibilidades que ofrece el diseño actual.
Casa FOA vuelve a mirar hacia el sur de Buenos Aires
La elección del Palacio Molina también refuerza el papel de Barracas dentro de la transformación cultural y urbana del sur porteño. El barrio, históricamente asociado a la actividad industrial, conserva un importante patrimonio arquitectónico que en los últimos años ha comenzado a integrarse a nuevos proyectos de vivienda, cultura, gastronomía y diseño.
En ese contexto, Casa FOA vuelve a apostar por una construcción con identidad propia para demostrar cómo el patrimonio puede convertirse en un punto de partida para la innovación.

La exposición abrirá sus puertas el 1 de octubre de 2026 y permanecerá durante el mes en el Palacio Molina.
Desde 1985, Casa FOA funciona además como una plataforma solidaria a beneficio de la Fundación Oftalmológica Argentina Jorge Malbrán, institución creada en 1964 que destina los fondos obtenidos a actividades de investigación, docencia y acciones solidarias.
Así, la historia que comenzó en Barracas con la expansión de una de las grandes industrias argentinas vuelve a escribirse más de un siglo después. Esta vez, con el diseño como herramienta para mirar el futuro y el Palacio Molina como escenario de una nueva transformación.









