Durante buena parte de su carrera, Hugo Cavassa entendió el negocio asegurador desde el análisis técnico, la gestión del riesgo y la toma de decisiones. Sin embargo, hubo un momento que redefinió por completo su manera de liderar: dejar el escritorio para conocer de cerca a las personas que estaban al otro lado de cada póliza. Esa experiencia cambió su perspectiva sobre la industria y le permitió comprender que, detrás de cada indicador, existe una historia, una familia, un emprendimiento o un proyecto que busca protección para seguir avanzando.
Hoy, al frente de Nacional de Seguros Perú, Hugo Cavassa impulsa una visión donde la gestión del riesgo, la innovación y el crecimiento comercial tienen un mismo objetivo: generar confianza. Para él, liderar una aseguradora implica mucho más que administrar pólizas; significa construir soluciones que respondan a las necesidades reales de las personas y acompañarlas cuando más lo necesitan.
En esta conversación con Who Are U Magazine, reflexiona sobre la evolución del mercado asegurador peruano, los desafíos que enfrenta la industria, el impacto de la digitalización y las oportunidades que marcarán el futuro del sector. Una conversación que demuestra que la verdadera transformación comienza cuando las organizaciones entienden que proteger el patrimonio también significa acompañar a las personas en los momentos que más importan.

1. A lo largo de su trayectoria en la industria aseguradora, ¿qué decisión considera que tuvo el mayor impacto en su desarrollo profesional y en su visión de negocio?
El punto de quiebre en mi carrera fue decidir dejar de ver el seguro desde detrás de un escritorio como técnico y salir a la cancha. Hubo un momento clave en el que elegí involucrarme de lleno en la primera línea comercial y en el contacto directo con las personas.
Fue ahí donde entendí que nuestro negocio no se trata de pólizas; se trata de historias humanas y de tranquilidad. Cuando comprendes que detrás de cada indicador hay un emprendedor protegiendo el esfuerzo de su vida o una madre buscando respaldar a sus hijos, tu forma de liderar cambia por completo.
Esa decisión me enseñó que la verdadera rentabilidad no nace de evitar el riesgo, sino de tener la empatía y la capacidad para sostener al cliente cuando las cosas se ponen difíciles.
2. Hoy las empresas enfrentan un entorno cada vez más complejo e incierto. ¿Cómo ha evolucionado la gestión de riesgos dentro de las organizaciones en los últimos años?
Ha sido una evolución fascinante. Pasamos de una gestión de riesgos de «manual», basada en listas de cumplimiento regulatorio, a una gestión que hoy constituye el corazón de la estrategia empresarial.
En un mundo tan volátil como el actual, ser reactivos es el camino al fracaso. Ahora el riesgo se gestiona en tiempo real, con datos, inteligencia predictiva y, sobre todo, con agilidad mental.
El gran cambio cultural ha sido entender que gestionar el riesgo no significa decirle «no» a las ideas nuevas o frenar el crecimiento; significa construir empresas resilientes, capaces de enfrentar los cambios, aprender rápidamente y seguir avanzando con más fuerza.

3. Desde su experiencia, ¿cuáles son los principales desafíos que enfrenta actualmente el mercado asegurador peruano?
Nuestro principal reto en el Perú no es técnico, sino cultural y social. Seguimos teniendo una de las tasas de penetración de seguros más bajas de la región porque aún existe la percepción de que un seguro es un gasto innecesario.
Romper esa barrera y construir una verdadera cultura de prevención es el desafío más importante que tenemos como industria.
A ello se suma un entorno regulatorio exigente y un alto nivel de informalidad, factores que nos obligan a dejar atrás las fórmulas tradicionales para desarrollar soluciones sencillas, transparentes y accesibles para el peruano de a pie y para el microempresario.
4. Usted ha liderado procesos donde convergen la gestión técnica del riesgo y el crecimiento comercial. ¿Cómo se logra ese equilibrio sin comprometer la rentabilidad del negocio?
Ese es el verdadero arte de este negocio y comienza derribando los muros invisibles que tradicionalmente separan al equipo técnico del equipo comercial.
Mi enfoque siempre ha sido unir ambas áreas bajo un mismo propósito. El equilibrio aparece cuando el equipo comercial comprende el valor de la disciplina técnica para asegurar la sostenibilidad del negocio, mientras que el área técnica logra ponerse en el lugar del cliente.
Hoy, gracias a la analítica de datos, podemos entender mucho mejor el comportamiento de las personas y tomar decisiones más audaces sin perder el rigor. No se trata de rechazar el riesgo, sino de conocerlo lo suficiente para gestionarlo de forma responsable.
5. La digitalización está transformando la relación entre las compañías y sus clientes. ¿Qué cambios considera que tendrán un mayor impacto en la distribución y comercialización de seguros durante los próximos años?
Vamos hacia un modelo donde el seguro estará presente allí donde esté el cliente, no donde la aseguradora quiera.
Los seguros integrados serán cada vez más frecuentes, haciendo que la protección forme parte natural de experiencias como comprar un pasaje, adquirir un vehículo, alquilar un inmueble o solicitar un servicio.
Los procesos serán mucho más ágiles y la automatización permitirá resolver siniestros en cuestión de minutos.
Sin embargo, el cambio más importante no será tecnológico, sino humano. La tecnología permitirá que asesores y corredores dediquen menos tiempo a tareas operativas y más tiempo a escuchar, orientar y brindar una asesoría cercana y de alto valor.
6. En un mercado cada vez más competitivo, ¿qué factores considera determinantes para fortalecer la propuesta de valor de una aseguradora?
Para mí todo se resume en tres palabras: simplicidad, coherencia y empatía. El cliente ya no compra únicamente un precio; compra confianza.


Necesitamos comunicarnos con claridad, dejar atrás los tecnicismos y convertirnos en aliados que acompañan a las personas antes de que ocurra un problema.
Y, cuando llega el momento de un accidente o una pérdida, debemos demostrar que detrás de la compañía existe una organización humana capaz de responder con cercanía, rapidez y compromiso.
7. Mirando hacia el futuro, ¿qué oportunidades identifica para el desarrollo y crecimiento de la industria de seguros en el Perú?
Veo un panorama lleno de oportunidades si nos atrevemos a innovar.
La mayor está en la inclusión financiera mediante microseguros y soluciones diseñadas para millones de emprendedores, comerciantes y familias que hoy siguen desprotegidos.
Si logramos desarrollar coberturas simples, accesibles y contratables desde un celular, podremos ampliar significativamente el acceso a la protección.
La otra gran oportunidad está en la sostenibilidad. Como país, enfrentamos importantes desafíos asociados al cambio climático y la protección de nuestra infraestructura, agricultura y recursos.
Las aseguradoras que logren conectar la tecnología con el impacto social y ambiental serán las que lideren la próxima década.
El futuro pertenece a las organizaciones que no le temen a la incertidumbre, sino que aprenden a entenderla y gestionarla. En el Perú tenemos la responsabilidad de transformar la percepción del riesgo en una oportunidad para impulsar un crecimiento sostenible y brindar a las personas la confianza necesaria para construir el mañana.
Acerca de Nacional de Seguros Perú
Nacional de Seguros Perú es una compañía especializada en el ramo de fianzas y cauciones, enfocada en transformar riesgos en soluciones que protejan el patrimonio y los intereses de sus clientes y aliados. Su propuesta combina solidez técnica, un equipo especializado y el respaldo de reaseguradores de primer nivel internacional para ofrecer soluciones adaptadas a las necesidades de cada negocio.
Con una visión centrada en construir relaciones de confianza, la empresa promueve una cultura basada en el respeto, el compromiso, la cercanía y el cumplimiento de la palabra, entendiendo que cada cliente, cada proyecto y cada desafío requieren un enfoque personalizado.












