Gallery Weekend Lima 2025 cerró con resultados que muestran la consolidación del circuito artístico local. Hubo más asistencia, más espacios participantes y un público diverso que recorrió la ciudad durante cuatro días. A pesar del contexto político y los cambios institucionales, Lima respondió con energía y una participación activa.
Del 6 al 9 de noviembre, la ciudad articuló un recorrido que conectó galerías, museos, instituciones y proyectos independientes. Barranco, Miraflores, San Isidro, Lima y Breña se integraron mediante rutas diseñadas para facilitar la visita a distintas exposiciones.



Uno de los puntos más visibles fue el aumento de visitantes. Las inauguraciones, visitas guiadas, activaciones y encuentros con artistas generaron un flujo constante. También creció la presencia de coleccionistas, curadores y agentes culturales de Perú y del extranjero.
Diversidad de propuestas y cruces generacionales
La programación destacó por su amplitud. Hubo exposiciones centradas en memoria y territorio, investigaciones de archivo, prácticas experimentales, cerámica contemporánea, escultura expandida y propuestas basadas en nuevas tecnologías.
El diálogo entre artistas consolidados y nuevas voces reveló una escena en renovación.
Un avance clave fue la incorporación de proyectos independientes y espacios de gestión alternativa. Esta combinación amplió la conversación sobre arte contemporáneo en el país y trazó un mapa cultural más diverso y accesible.


Las rutas entre Barranco, Miraflores, San Isidro y Breña permitieron conectar prácticas y públicos. Durante los cuatro días, artistas, curadores, representantes de medios especializados y coleccionistas visitaron los espacios, generando intercambios y nuevas oportunidades de colaboración.
Las galerías complementaron sus exposiciones con actividades paralelas: inauguraciones, visitas guiadas, performances y encuentros con artistas. Esto permitió profundizar en los procesos creativos y ampliar la experiencia del público.
Gallery Weekend Lima 2025 se consolidó como un punto de encuentro esencial para entender el pulso del arte contemporáneo peruano. Hoy es más que un fin de semana de recorridos: es una plataforma que articula escena, conecta comunidades y proyecta a Lima hacia un diálogo cultural más amplio. Con estos resultados, la edición 2026 se perfila como un evento aún más ambicioso.











