Quincé de Pablo Ballvé apuesta por una cocina de temporada, una carta en constante evolución y una experiencia cercana entre cocina, vino y comensales en Madrid.
El chef Pablo Ballvé creó Quincé como un espacio donde la cocina, el vino y la cercanía forman parte de una misma experiencia. A solo seis meses de su apertura, el restaurante ya recibió una recomendación de la Guía Michelin.
La propuesta gira alrededor del producto, la creatividad y el movimiento constante de la cocina. La carta cambia según la temporada, el mercado y el ritmo natural del equipo. Cada visita busca ser distinta.
Cocina abierta y cercanía con el comensal
Uno de los elementos más característicos de Quincé es su cocina abierta integrada con la sala. La barra central permite observar de cerca el trabajo de los cocineros y genera una experiencia mucho más cercana.


La decoración también ocupa un lugar importante dentro del proyecto. Cada detalle refleja parte de la historia personal de Pablo Ballvé y aporta identidad al espacio.
El vino tiene un papel clave dentro de Quincé. La selección cambia constantemente y nace del trabajo cercano con bodegas, importadores y pequeños productores.
La propuesta busca que cada vino dialogue de forma natural con los platos y con la experiencia del restaurante.
La historia detrás de Quincé
Antes de dedicarse por completo a la gastronomía, Pablo Ballvé estudió empresariales. Sin embargo, con el tiempo decidió enfocar su carrera en la cocina y la hostelería.
Después de varios años trabajando fuera de España, regresó a Madrid para crear un proyecto propio. Así nació Quincé, un espacio donde une producto, cocina y vino junto a un equipo que comparte la misma visión.
Más que un restaurante, Quincé funciona como un espacio construido desde recuerdos, experiencias y referencias personales. Desde los membrillos hasta una oreo o el nombre Veni, cada elemento tiene una historia detrás que el equipo invita a descubrir alrededor de la mesa.











